Visitar el fuerte de Bundi

Fuerte de Bundi
Garth palace y fuerte de Bundi en Rajastán

Todo el mundo lo conoce como el fuerte de Bundi pero en realidad son dos sitios diferentes, el Garth Palace y el fuerte de Bundi o Taragarh Fort

– Precio: 500 rupias y un palo
– ¿Cómo llegar al fuerte de Bundi?
Muy fácil, está al lado de la calle turística principal. Lo mejor es visitar por la mañana temprano (abre a las 9) o por la tarde, pero cuidado porque el fuerte cierra antes que el palacio. Yo visité el palacio al atardecer y al día siguiente por la mañana subí al fuerte, te permiten hacerlo con la misma entrada.

Cuando llegas a la ciudad se impone en la roca una gran construcción, iluminada con tonos amarillentos. Es relativamente vistoso pero no parece nada del otro mundo.

Cuando vas subiendo por la calle hasta la “oficina” donde venden los tickets, tampoco te dan muchas ganas de entrar, y menos cuando ves el precio, 500 rupias casi te replanteas si merecerá la pena y si no será mejor pasar del tema. Error, si vas a venir a Bundi sin ver el palacio y el fuerte, es mejor que no vengas.

Para mí es la visita más recomendable de Rajastán, no es tan imponente ni tan lujos como el fuerte de Jodhpur, muy lejos del tamaño del fuerte de Amber de Jaipur, sin los detalles y la vida del fuerte de Jaisalmer y claro, mucho menos bonito en su conjunto que Udaipur. Entonces… ¿Por qué merece tanto la pena?

Lo primero, el estado de deterioro en el que se encuentra le da un encanto que no lo tienen los demás. Lo segundo, vas a estar solo o casi solo. En el palacio puede que coincidas con algunos turistas (yo me crucé a 5 personas en todo el recorrido) pero si tienes el valor de subir al fuerte vas a estar casi seguro solo, y te va a encantar.

Tras pagar las 500 y subir la cuesta tienes que girar a la izquierda para entrar en el Palacio por su gran puerta principal, cubierta con grandes “pinchos” de hierro para evitar las envestidas de los elefantes. Tras pasar el patio principal tienes que continuar por arriba hasta la primera sala donde puedes contemplar la ciudad. Además de ello hay una sala con columnas pinturas y cristales que es maravillosa. Si continuas hacía arriba hay unas pinturas mal conservadas que están siendo restauradas.
Ahí parece que se acaba la visita, pero todavía queda. Tienes que volver atrás y llamar a una puerta que está en el techo para que te habrán y ver un pequeño jardín con más vistas a la ciudad y otra sala llena de pinturas muy bien conservadas. Vas a flipar.

Ahora que parece que ya se acabó lo bueno, es cuando empieza lo mejor. Coge un palo porque hay muchos monos. Yo fui solo pero la verdad que te recomiendo que vayas con alguien porque el fuerte está muy deteriorado y no había ni dios. Los monos no tienen pinta de atacar pero si que son un poco pesados. De hecho la entrada ya te lo avisa “Visit at your own risk”.

Al salir del palacio tienes que subir la cuesta hasta la cima de la colina. Serán 10 o 15 minutos por un camino que la última vez que fue arreglado todavía había guerras con elefantes.

En realidad es una vergüenza que algo tan bonito lo tengan tan dejado de la mano de dios, sobre todo cuando la entrada son 500 rupias, pero a la vez le da mucho encanto.

Cuando llegas arriba parece que no hay mucho que ver, un pequeño edificio y una muralla bastante bien conservada, por lo demás matorral y monos. ¡Pues no! Aquí comienza tu aventura.

Hay tres zonas bonitas para ver. Nada más llegar a mano izquierda hay varios edificios de una altura considerable, que tenían pinta de ser avanzadillas para la defensa ya que no hay muchos adornos. Tras pasar por los matorrales, árboles caídos y piedras no es difícil subir al edificio más alto para contemplar la ciudad y descubrir que queda mucho más fuerte por investigar.

Si vas hacía el extremo noroeste del palacio hay otro par de edificio a los que puedes subir para descubrir lo grande que es el fuerte y ver como las murallas que ocupan todo el noroeste están perfectamente conservadas incluso con sus torreones. Por abajo hay un camino para meterte entre esas murallas.

Volviendo a la entrada del fuerte, si vas en dirección norte descubrirás un series de palacios enormes, con sus columnas y lo que es mejor, con un montón de pinturas un poco descuidadas pero muy bonitas. También se puede subir por los edificios para seguir contemplando la vistas de todo el inmenso fuerte. Esta sin duda es la parte que más disfruté en plan aventura.

La ultima parte que nos queda es volver al punto inicial y seguir toda la muralla hacia el este, donde verás como la cantidad de monos es inversamente proporcional al camino transitable. Al extremo este verás un templo de Shiva, que si es verdad que no tiene nada de especial comparado con los otros mil templos de Shiva que hay en India, tiene unas vistas espectaculares de la ciudad y de la muralla, y además con lo que te va a costar llegar seguro que lo disfrutas.

Y nada más, tras al menos una hora y media disfrutando del palacio, contemplando salas, pinturas y jardines y un poco más de 3 horas entre la subida y los paseos por el fuerte luchando contra los monos (tranquilos que no es para tanto, casi no molestan) puedo decir sin equivocarme que fue la visita que más disfrute de todo el Rajastán.

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